sábado, 20 de octubre de 2012

Eva, la fruta prohibida y nuestro eterno castigo.








¿Eva? ¿Acaso todas las mujeres antipatriarcales somos como Eva?

Esa osada figura mitológica podría representarnos a la perfección. Piénsenlo bien, mujer algo atrevida, curiosa en la ciencia, desobediente de las leyes masculinas aunque supuestamente procedía de la costilla de un hombre. Come de lo prohibido, de lo que le es negado y ¿Qué recibe? La maternidad obligatoria y el trabajo hogareño como castigo. ¿Les suena parecido?

Originalmente Florence Thomas, me hizo reflexionar al respecto, y hoy día sigo preguntándome ¿Soy como Eva?


Esta primer entrada va dedicada a la memoria de mi hermosa abuela que dejó de existir hace un año exactamente y que casualmente se llamaba Eva. A pesar de haber vivido hasta cierto punto sometida por el machismo, supo sacar a su pareja, hijos y nietos del abismo, y lo más difícil, a ella misma. Tenaz, fuerte, decidida, valiente... cariñosa.